Premisas: "spiritufilo" es una asociación bastarda entre el noble término "spiritus" (espíritu) y la dulce palabra griega "philos" (amar). – ¿Se trata de un neologismo para una nueva definición de una actitud y de un sentimiento tan antiguos como el mundo?... – Conviene subrayar que la spiritufilia no es espiritismo, mucho menos necrofilia, y menos aún necrofagia. Por consiguiente, ¿es spiritufilo simplemente aquel o aquella que ama un alma? _ (Ejemplo: amo el alma de Norma Jean, así como amo el alma de mi difunto padre, de mi difunta madre y el alma de mis abuelos. Etc...)
Un término quizá mejor sería "amoranimus", formado a partir de "amore" (amar) y "animus" (alma). Esto es lo que dice la IA: "Apasionado por el alma de una persona": Este término indica un afecto profundo o un interés particular por el aspecto espiritual o interior de una persona. Así pues, podríamos calificar a un spiritufilo de amoranimus.
Lejos de mí la pretensión de ser el único que siente amor por el alma de Marilyn Monroe. Lejos de mí la bajeza de presentarme como el primer amoranimus. Lejos de mí tales perfidias, pues me precede la historia del mundo, y esa misma historia me seguirá... En resumen, la originalidad que reivindico reside únicamente en haber dado nombre a este fenómeno arcaico: la spiritufilia, o la amoranimia, o incluso la amoranimidad (IA). ¿Queréis ejemplos de spiritufilia?
He aquí una lista sucinta de algunos de sus representantes:
El primer ser consciente de la humanidad. Ese se volvió spiritufilo cuando se enfrentó a la muerte de un ser amado y descubrió, o imaginó a través de esa prueba, la existencia de un "más allá".
Todos aquellos que, después, vivieron una experiencia similar. Excepcionalmente, según mis creencias tradicionales, la madre de Cristo fue una de ellas… durante tres días.
Todos los que, después de nosotros… (!)… vivan la misma experiencia.
Paralelamente, desde hace algunos milenios, gracias a las leyendas y a la Historia —y, más recientemente, gracias a los medios de comunicación y a la tecnología—, los admiradores secretos o declarados de personajes artísticos, políticos, religiosos u otros modifican el perfil del spiritufilo (del amoranimus). Esto ocurre en el momento preciso de la muerte de esos héroes o algún tiempo después...
Finalmente, mencionemos que el arte spiritufilo no es un movimiento “plástico” como el cubismo, el fauvismo, el impresionismo o el art déco; tampoco es arte espiritual, etc. ¡No! El arte spiritufilo es una marca de fe y una forma de amar.
A) La fe se distingue por la certeza de una vida después de la muerte, allí donde el alma está protegida por el ser absoluto contra nuestro mal.
B) El amor (distinto del que se conoce entre los vivos) se manifiesta en la dicha de comunicarse, desde el interior, con aquellos seres que sus admiradores consideran maravillosos. En suma, cultivar el amor sin esperar nada a cambio.
C) Estos dos elementos alcanzan su punto culminante en su fusión cuando son expresados.
En conclusión, toda pintura, escultura, poema, sinfonía, canción popular, ópera, película, obra de teatro, dibujo, oda, biografía, novela inspirada, etc..., creada en homenaje, por amor o por amistad hacia un alma, es arte spiritufilo o también amoranimismo.