Poesía 1
Poemas, notas y prosas

CREO QUE...

Para hacer poesía hay que ser simple también. Respirar entre las nubes y vestir el alma de blanco. Tener a la rima por amiga y la conciencia curtida. Hacer buen uso de un idioma de domingo. Esperar del infinito lo que debe ser escrito. Tener, como un mago hábil, trucos de sobra en las mangas. Pero cuando, delante de ti, estoy... la poesía es lo que se vive. Mi emoción nada a mar abierto, porque las auras se enlazan. Pero cuando, delante de ti, estoy... ya no busco a los ángeles. Te contemplo.

NO ES FÁCIL

Si crees que es fácil, caminar sobre un hilo. Ser tu marioneta me inquieta. No dejas más que migas, gritando: “¡No! ¡No!...” o “¡Niet!” Y para salir a la ciudad... es el exilio. Hago el amor con palabras, acariciándote de la a a la do. Sin grandes rodeos, en crescendo. Un gesto tierno sobre el piano. Desde siempre, voces en eco derriban el estrés y gritan: “¡Bravo!” Yo quería estar solo, lúdico y enamorado, para ver en mi rostro la cara de un enfermo feliz. Yo quería estar solo, ni pudoroso ni mendigo, atrapar el amor a solas y poner celoso a Dios. Yo quería estar solo en mi cuarto, y dejar correr, lo mejor posible, tu foto que me hiere un poco.

LA CABEZA LLENA

Todo está en mi cabeza, saltas de un sueño a nuevos sueños, punto negro, nunca necio. Solo terciopelo, color, champán y fuego en la chimenea. Todo está en mi cabeza, saltas de un sueño a nuevos sueños, punto negro, nunca necio. Solo terciopelo, color, amor y besos ardientes. Como una flor en mi cabeza, el amor me repite: “Un poco, mucho, locamente, por todo; un poco, mucho, locamente... por ti”.

VIAJE SIN TECHO

Huir y largarse sin miedo ni suspiro; partir sin equipaje, desnudo y a nado. Lejos, cerca de los sabios, por gusto o por rabia, no morir allí, sino ir a crecer. Sin techo, la lluvia es mi tejado que se derrumba, el sol que se oxida. Sin fe. Camino sin dedos, me los arranco. ¡Qué cansancio! ¿Por qué estoy aquí?

EL NOMBRE

El nombre, cómo corre ese nombre. Alrededor, a lo largo del horizonte de mis pasiones. Se siente ese nombre. Lo bello, lo bueno, el gran amor de esos días dulces. De todos modos, maravilloso, cuando lo piensas. ¡Todas esas palabras! Esas gentes que nos precedieron y nos enseñaron a hablar. Todas esas mujeres, esas sabias que nos dieron a luz y, sobre todo, nos enseñaron a vibrar.

ROCK ROMÁNTICO

Para un rock romántico y loco, un amor dulce, más fuerte que todo. Angélico o diabólico, brindemos por la vida, vivámosla hasta el fondo. Corre, mi rock romántico y loco, ve a decir por todas partes que existe en nosotros algo mágico y auténtico, amantes que juegan y se ríen de todo. Dejamos hablar a nuestras almas, sin echarnos jamás culpas. Nos lanzamos hacia una llama, el amor en su gama más alta. Libertad de hombre, libertad de mujer. ... Para todo. Sin dos seres en busca de pasión, no hay horizonte ni ocasión en el fondo. Sin un cuento de sueños, de ilusiones... no hay sueño de niño para los adultos. Sin saber cuándo, sin saber dónde... aunque pasen dos mil años, una cita nos reúne. Como un secreto, como un misterio... sacudamos todo, incluso a los gurús. Por tus caricias le he tomado gusto... a tu ternura... corazón vencedor. Sin lastre, sin cuerda al cuello... vivamos nuestro rock romántico y loco.

SUEÑO BAR-BAR

Como zombis perdidos en la noche, vapores de alcohol y nubes azules. Polvo loco y sueño Bar-bar. Corremos ya tarde,... ¡tarde! Bellísimas bajo la luna, machos con corazones de bruma. Breves instantes de vida envueltos en tedio, hombres lobo sin luna, brujas en primera plana. Una mirada sin palabras, ¡las palabras precisas! Un gesto propone para los cuerpos rosados, la simbiosis suprema. El corazón late de deseo. Si las dos almas huyen, los cerebros se encienden, los deseos humean, olvidando los males. El corazón, un poco pesado, nadie se opone, extraña ósmosis, vendaje y dosis. De silencios a gritos, todos... la noche no daña, nos vamos de bar en bar. Noches locas y bárbaras, enlaces nocturnos, la sociedad husmea, las soledades se atreven, el olvido propone y el perdón dispone.

EN CANCIÓN

Me gustaría vivir a tu lado, cotidianamente, envolverte de felicidad, ofrecerte atención y cuidados. Humanamente, lo mejor... lo mejor. Me gustaría rozar tu corazón. Suavemente, sin asustarte. Acariciar tu cabello, tus pechos. Tiernamente, hora tras hora. Del placer a la felicidad, hora tras hora. Me gustaría esconderme en tus sueños. Amorosamente, gustarte, sorprenderte. Entregarme, volver a tomarme. Derramarme con intensidad, sin herirte. Con intensidad. Me gustaría, por la mañana, despertar tranquilamente, llamarte al despertar, presentarte al sol, respetuosamente, como a mi reina bajo sus calores, bajo tu mandato. Me gustaría, cada día contigo, simplemente, volver a conocerte, declararte mi amor, apasionadamente, proclamar esta oración. Me gustaría, en cada encuentro, inocentemente, volver a conocerte, seducirte, amarte. ¡Simple pasión! Con fervor. Con fervor.

ROMANCE EN NOTAS

Una palabra en música, solo para nosotros dos, enamorados. Notas que te hablan de una gran felicidad encantadora. Dedos que... ...se tocan en lo más hondo de nuestros corazones. Cuerpos que intercambian una y otra vez. Amor mío. Miradas tiernas y dulces que se acarician al azar. Los enamorados tienen un sueño sin historia. Amarse por siempre y luego elevarse como ángeles.

RAP LIBERADOR

Toma tus pesadillas, tus viejas tristezas. Guárdalo todo en el armario. No esperes el próximo murmullo, el segundo espejismo, ni el último intento. Apunta solo a la felicidad. Olvida el miedo. Esa maleta de viejos dolores. Prepárate, desnudo y sin armaduras, sin cólera ni rabia, para un nuevo rostro. ¡Ups! Espera, sé prudente. Huye de la hora demasiado breve. Camina más lejos por la orilla. Evita las playas contaminadas, los monstruos sagrados, los mentirosos sedientos.

ÍMPETU DE FUEGO

Me gustaría tener labios inmensos para cubrir tu cuerpo en trance con un beso semejante a una hoguera.

PALABRAS TEMERARIAS

Desconocida inquietante que me paraliza y me obsesiona. ¿Me atreveré a hablarte sin quedar marcado? Intentar acercarme a ti, elegante. Decirte palabras más que invitantes. Y señalarte con mis manos... húmedas y vacilantes, el lugar tocado por ti, que yo ensalzo. Un sitio consagrado donde el sueño intenta un altar escondido donde mi alma se inmola. ¿Me atreveré a hablarte, desconocida inquietante, sin nombrarme desde mi corazón que se estremece?

LA BRISA FUGADA

Como una dulce brisa pasó sobre mis sueños, rozándome sin tocarme y huyendo por descuido. Atraparla por sorpresa, aun en vuelo, sujetarla. Con riesgo de hundirme. ¡He ahí la última locura! Buscar, siempre buscar. Ese soplo suave como viento que, rechazando la apuesta, juega con mi libertad. Correr y saciarme en esa fuente que anhelo, ¡eterna obsesión! No lograrlo. Decidme por qué la exquisita, la música se ha ocultado en secreto para cantar el encanto de la otra orilla. Como una dulce brisa de mis sueños recogió un amor nacido muerto, digan lo que digan.

SUEÑOS DESUNIDOS

Separados por el tiempo. ¿Estaremos unidos por la eternidad? ¿Estaremos allí juntos? ¿Estaremos casados? Cada día las mismas torturas, las mismas alegrías soñadas. Pensar en ella más que en Dios. ¡Imagen fascinante! Como el agua que atrae, el fuego que calienta... ¡Yo...! ¡YO deseo! Mis ojos, sin placer. Mis manos, sin calor. Ni belleza, ni sensualidad. Sin cuerpo... sin corazón... Nunca esa voz me dirá palabra. Nunca mi aliento se mezclará con el suyo. ¡Impedirme soñarlo...! Sin reflexionar, sin pensar. Como un secreto revelado. No soy pequeño, ¡yo...! ¡Estoy abajo!

GRITOS NOCTURNOS

Gritar hacia la noche, llorar en mis sueños, sofocarme de tedio, ¡mi alma se deshace! La esperanza es enemiga. ¡Para mí, la gran tregua! En ese lugar yace mi corazón. ¿Otra muerte? ¿Qué tengo? ¡Por todas partes, la vida! ¡El amor... la asedia! ¿Qué le pasa? ¿Me olvida? ¡Sí! Muero por todos lados.

MELODÍA DE LOS PASOS

De minuto en minuto, del azul al azul, del verde al verde, la lluvia imita a la nieve por su tristeza que blanquea, blanquea los pensamientos de los pasos musicales, reproduciendo sinfonías que solo el paso del niño puede crear. De minuto en minuto, de hora en hora, el color canta el invierno, el único universo capaz de asustar al infierno. El negro infierno. El blanco del desierto lo ahogará hasta la sangre.

METEO DEL ALMA

Ventisca, lluvia, tormenta. Poco importa el dictado del corazón en faena. Abstraerse de la vida. Una o mil imágenes preciadas y sabias no borran la rabia del mal que grita. El ánimo pasajero no busca mensaje sino en valor de la edad, diga lo que diga el espíritu. Destruir la jaula sin causar daño al ser que se honra, uno mismo o el otro. Cada día tejido, sin miedo a la tarea, madurar empapado y callar ante la vida.

EL JARDÍN DE LOS SUEÑOS

Mi mente es uno de esos universos muy extraños, la mayoría de las veces al revés. Pero como un narrador, en un libro abierto... el sueño vive allí y pasea. Como un niño, nutrido por sus juegos, me ilumina... ...sobre lo que concierne a la vida y sus grandes misterios. Roba a la realidad alegrías o miserias, toda clase de imágenes que me devuelve. A estas, ninguna explicación. ¡Aunque exagere! Según sus humores, las conduce en galera. Poco importa el mensaje que decir o callar, es un bello cobarde quien las guía. ¡Un loco!... Toma un rostro como flor en plegaria. De sus ojos emana una luz amistosa, tan encantadora, dulce y sobre todo orgullosa... de la sabiduría que corre por sus venas. Confieso que ante mi sueño, por esa flor, soy cómplice. ¡Imposible resistirse! ¿No es demasiado hermoso? Aunque de su vida, de su ser, apenas conozca... breves encuentros que me desvelan. Sin duda, a ellas debo excusas... ¡La conciencia las excluye! Mi subconsciente la prefiere. Deslizando dulces placeres en mi imaginario, veo allí los Jardines del Edén. Esa rosa, bella como mujer, el espíritu la venera. Más aún, creo que el amor tendría corazón de piedra ...si en su vida no hubiera ya un hombre sincero para sostenerla en sus penas. Un ser tan exquisito no puede vivir sin distraerse. ¿Cómo no imaginar un adversario? ¿Enfrentarlo? ¿Sembrar el caos? ¿Hacer surgir el infierno? ¿En esa pareja... pase lo que pase? ¿Codiciarla con el grave riesgo de desagradarle? ¡No! Sin duda. Pero también va de la mano... ...apreciarla por lo que es en mi invierno. Luz poética que he hecho mía.